Acerca de

Comisión del autor en Ministerio “Fuego del espíritu”

El profeta Amós dijo una vez que, él “no era profeta, ni era hijo de profeta”. (Amós 7:14, TNM.)[i] Por mi parte, yo, ‘Éved ‘EloHim, tampoco me considero profeta, al menos, un profeta inspirado. Pero sí hablo y predico como “vocero” de Dios. (Hechos 2:11-40.)[1] Al verme como un “esclavo” de Dios – que predica y enseña el reino de los cielos –, solo quiero ser eso y, también, como “soldado de Cristo”, mi Señor, “sufrir el mal”, “guerreando el guerrear excelente”. (1 Timoteo 1:18; 2 Timoteo 2:3, TNM.) Soy testigo de Jehová y a mi Dios me debo. A su Hijo Cristo Rey y a mis hermanos.

Siendo el autor de Ministerio “Fuego del espíritu” me sujeto a los que vigilan por mi alma. Mas no creo en “toda expresión inspirada”; sino que prueba “las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios”. (Hebreos 13:17; 1 Juan 4:1.) Por lo cual, leo y estudio constantemente la Biblia. Medito en sus enseñanzas, y las comparo con lo que se predica y enseña dentro y fuera de la congregación. De ese modo, me confirmo a mí mismo, si de verdad, continúo en “la fe que una vez para siempre fue entregada a los santos” de tiempos bíblicos. Esa es mi ‘lucha tenaz’. (Judas 3, TNM.) No hay mayor virtud para mí que ésa, junto con la humildad de corazón que siempre imploro a Dios para mi bien espiritual. Para adorar a  Dios “con espíritu”, pero también “con verdad”. (Juan 4:24, TNM.) 

A ‘Éved ‘EloHim lo que más le une a sus hermanos en la fe no es simplemente el conocimiento de las verdades que creen en común. Es el amor auténtico que se tienen “unos a otros”. (Juan 13:34, 35; Colosenses 3:14, TNM.) Y puesto que “no hay temor en el amor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor”, confía en ese amor, en la paciencia y la bondad de sus hermanos. (1 Juan 4:18, TNM.) Y está dispuesto – por amor a Dios y a Cristo; por amor a sus hermanos –, a proclamar desde aquí, las cosas que de la Biblia tiene para compartir. No espera que sean del agrado de todos; solo busca el agrado de Dios. Y no obstante, de todos modos, cree que es su deber decirlas. La Palabra de Dios da el mandamiento y el poder para hacerlo. (Mateo 28:19, 20; Hechos 1:8.) Por eso, antes de juzgarle como un rebelde o un apóstata, recuerden cuan seria es esa acusación contra un hermano.

‘Éved ‘EloHim no reniega de Dios, ni traiciona a su Rey y Señor Jesucristo. Tampoco al pueblo espiritual al que pertenece y pertenecerá. No cuestiona al “esclavo fiel”, todo lo contrario, le respeta y admira por su fe y duro trabajo. Sin embargo, le queda claro, que no se puede renunciar a una verdad a cambio de un sacrificio. Y esto es un inmenso incentivo para dar a luz el Ministerio “Fuego del espíritu”.

‘Éved ‘EloHim siempre ha esperado en Dios para todo. Y continuará esperando. Más ahora, es el tiempo de hablar lo que sabemos y no guardarlo, ni esconderlo de quienes lo necesitan. ‘Éved ‘EloHim no ha buscado respuestas y explicaciones en otros dioses. Tampoco en otras doctrinas ajenas a la verdad de la Biblia. Jehová le ha permitido, primero, mediante su Palabra inspirada, y luego a través del alimento espiritual del “esclavo”, junto con oración y espíritu santo, entender como entiende algunas cosas ahora.

Saber que hay divergencias y estar seguro de que existen errores en nuestra doctrina que deben subsanarse ya. ¡De eso está bien convencido!, pero por eso, no desprecia e irrespeta al “esclavo” y su ardua labor. El no quiere estar en el lugar de ellos, solo cumple con su responsabilidad ante Dios. Siente que una simple razón para no creerse en, o sobre el lugar del “esclavo fiel” es que: Los maestros como ellos, recibirán “juicio más severo”. (Santiago 3:1, TNM.) “De hecho, a todo aquel a quien se dio mucho, mucho se le exigirá; y al que pusieron a cargo de mucho, le exigirán más de lo acostumbrado”. (Lucas 12:48, TNM.)

El que le juzgue como ‘traidor’ contra la Organización, primero debería analizar toda nuestra historia moderna como Estudiantes de la Biblia, y luego como Testigos de Jehová. Y ver como también, el “esclavo fiel” muchas veces ha ido conciente e inconcientemente a favor de las Escrituras Sagradas, pero otras veces, en su contra. Fuertemente una razón, es la causa de estas cosas: No somos inspirados. Somos Estudiantes de la Biblia y nada más. Nos equivocamos muchas veces.

Por lo cual, lo más humilde es escuchar, analizar y re-andar nuestros pasos sobre las pisadas que dejamos para ver donde nos desviamos; y tomar la dirección correcta, aunque eso conlleve grandes sacrificios y pérdidas. Pablo sabía muy bien lo que esta palabras significan. No era solo su vida personal lo que estaba envuelto el día en que dejó atrás las costumbres, y doctrinas que Dios ya no aprobaba. (Filipenses 3:7-11.) Es verdad que el “esclavo” lo ha hecho y lo sigue haciendo; pero está dejando asuntos importantes detrás. Cosas que burbujean candentemente por salir a la luz de una vez y por todas.

La “edificación del cuerpo del Cristo”

Ministerio “Fuego del espíritu” viene a tono con el apóstol Pablo; quien, sobre Cristo y la Congregación cristiana, escribió bajo inspiración y dijo: “Y él, de hecho, dio a los apóstoles; y a los profetas; y a los evangelizadores; y a los pastores y maestros, con el objetivo del perfeccionamiento de los santos, para obra de servicio, para edificación del cuerpo del Cristo”. (Efesios 4:11, 12, TNA27e.)[ii] ¿Quiénes eran éstos “santos” y “cuerpo del Cristo”?

“Los santos” en el siglo primero E.C. eran todos los cristianos, pues todos eran ungidos y escogidos por Dios para un reino de reyes y sacerdotes en el cielo con Cristo Jesús. Hoy, esos “santos” están representados por un resto de cristianos fieles que permanecen vivos sobre la tierra. Entre nosotros, ellos son lo que queda del “cuerpo del Cristo”.

El “esclavo fiel” es parte de estos “santos”. Y así lo creemos. Como “esclavo fiel y discreto” se ha encargado por mucho tiempo de elaborar “alimento” espiritual para todos sus hermanos ungidos. (Mateo 24:45, TNM.) Tal “alimento”, también nutre a millones de testigos de Jehová por todo el mundo que no han sido llamados a ser “cuerpo del Cristo”.

Entonces… si el “esclavo fiel” es quien elabora el “alimento” espiritual, que además de nutrir, intenta reajustar a toda la casa de la fe; ¿quién reajusta hoy al “esclavo” que también es parte de “los santos”? Sí, cuando son ellos los que entienden erróneamente las Escrituras, ¿quién o quiénes los re-direccionan? Hasta ahora, al parecer, nadie ha podido. Al parecer, entre ellos mismos, se ‘entablillan’ y ‘vendan’ sus errores de entendimiento. Más, en verdad, solo el tiempo, con sus años, meses y días, les pasa la cuenta y se les viene encima, forzándolos a retroceder y cambiar el rumbo en algunas y principales doctrinas y creencias que profesamos. El tiempo; es el único agente que los ha hecho re-interpretar las Escrituras y cambiar el ‘sabor’ y la ‘sustancia’ del “alimento” espiritual que en esos temas suministran. Por muy doloroso que me sea, o que nos sea reconocerlo, esa ha sido la realidad por mucho, demasiado tiempo.

Y para quienes han creído que Dios o Cristo directa y personalmente los han reajustado, créenme, esa no es la respuesta más acertada. Porque habría que cuestionar esa afirmación a la luz de Efesios 4:11, 12 ya citado, y a la luz de nuestros propios errores doctrinales, de interpretación bíblica. Sin dudas, Jehová y Jesús están al control de la Congregación, pero ni Dios, ni Cristo se equivocan como nos equivocamos nosotros, incluyendo a nuestro querido “esclavo fiel y discreto”. Ellos, Jehová y Jesucristo, no hierran ni por casualidad. (Tito 1:2; 1 Pedro 2:22.) Y todo reajuste verdadero, bueno y perfecto proviene de Dios. (Santiago 1:17.) En realidad, Pablo dejó bien establecida de dónde debemos y deben esperar “los santos” el reajuste: Cristo, de acuerdo al tiempo apropiado de Dios, usaría a sus “dádivas” para el “perfeccionamiento de los santos”: A hombres llamados desde su rebaño. (Efesios 4:8.)  

Pero el “esclavo” o Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, muestra reticencia a que alguien fuera de ellos, ni siquiera dentro de la Congregación y pueblo cristiano de Dios, en su celo por la verdad, les muestre o enseñe otra forma de entender algún aspecto de las Escrituras y que pudiera ser el correcto. Ellos se han cerrado herméticamente en este asunto. Y es triste, muy triste y desanimador.

Si por ignorancia o no, los hermanos queridos del Cuerpo Gobernante, de cierta forma, han llegado a poner en duda el poder de Dios diciendo y escribiendo, que nadie, ni siquiera entre el resto de sus hermanos ungidos, hay alguien que pueda recibir el espíritu santo de Dios para “interpretar la Biblia”. Y lo afirman, refugiándose en el nombramiento que Jesús les ha dado como “esclavo fiel y discreto”.[2]

La cuestión no es si ellos son o no son el “esclavo fiel”. Yo, ‘Éved ‘EloHim sí creo que lo son y nunca me pondré en la posición incorrecta de aquel Diótrefes. (3 Juan 9, TNM.) Y Ministerio “Fuego del espíritu” tampoco cuestionará el nombramiento del “esclavo fiel y discreto”; ni permitirá que otros lo hagan dentro de sus páginas. No obstante, las verdaderas cuestiones aquí son: “¿No pertenecen a Dios las interpretaciones?”. (Génesis 40:8, TNM.) ¿No puede Él dar de lo suyo a quien Él quiera? ¿Quién puede negar tal cosa? “¿Quién ha tomado las proporciones del espíritu de Jehová…?”. (Isaías 40:13, TNM.) ¿No puede Dios hacer lo que Él quiera? Hasta el rey Nabucodonosor reconoció: “No existe nadie que pueda detener su mano o que pueda decirle: ‘¿Qué has estado haciendo?’”. (Daniel 4:35, TNM.)

Para toda respuesta a ésas preguntas, ‘Éved ‘EloHim y Ministerio “Fuego del espíritu” recomienda como ayuda, estudiar concienzudamente el singular ejemplo de Amós el profeta. También es importante que se medite en el sistema educacional bíblico que los sacerdotes nombrados de Israel tenían como asignación divina. Y ver cómo, cuando algo no andaba bien, Dios levantó siervos profetas, voceros de entre el pueblo para corregir la situación y beneficiar a toda su nación escogida. Dicho sea de paso, muy pocos pertenecían a una familia sacerdotal.

La Biblia enseña que sí

Hay demasiada evidencia bíblica para estar seguros que el método de Dios no ha cambiado. (Malaquías 3:6.) Y Cristo lo apoya dentro de la Congregación.  La cita de Efesios 4:8-13 así lo confirma. Los apóstoles también estuvieron dispuestos a seguir la guía divina en estos menesteres.

La Biblia sí muestra que en tiempos cristianos primitivos, los apóstoles y ancianos espirituales de Jerusalén no eran cerrados ni herméticos a escuchar en busca de guía inspirada por Dios. Todo lo contrario, estaban dispuestos de buena gana, con amor y paciencia, a oír y resolver cuestiones relacionadas con la fe, las doctrinas y la adoración para “el reajuste de los santos”.

También enseña que quienes planteaban esas cuestiones, no corrían ni el temor, ni la suerte de ser ‘marcados’, o ‘señalados’ como ‘malas compañías’ y para expulsión. No tenían que esconder sus identidades tras un seudónimo como ahora lo hace este servidor de ustedes. 

La mayor razón del autor de Ministerio “Fuego del espíritu” para usar el sobrenombre de ‘Éved ‘EloHim no es el miedo a ser tildado de apóstata y ser expulsado de la Congregación, lo cual, en verdad, es causa de preocupación para él. Sin embargo, contra todo lo malo, tal como cantó el salmista, Jehová es “escudo alrededor de mí, mi gloria y Aquel que levanta mi cabeza”. (Salmo 3:3, TNM.) La razón principal, más bien es, el no buscar relevancia hacia mi persona. Y que toda la gloria y honra vayan a Dios y a Cristo. Realmente en este caso, se hace dueño de las sabias palabras de Pablo cuando dijo que para él era “de ínfima importancia [ser] examinado” […] Y añadió: “Ni siquiera yo mismo me examino. Porque no tengo conciencia de nada contra mí mismo. Sin embargo, no por esto quedo probado justo, sino que el que me examina es Jehová”. (1 Corintios 4:3, 4, TNM.)

Yo, ‘Éved ‘EloHim, con Ministerio “Fuego del espíritu”, no promuevo una secta. El Señor me libre de tal cosa. Pero, puesto que tristemente no hay canales abiertos hacia el “esclavo” en relación con tales asuntos, sin que en la sombra medie la sospecha, la desconfianza inducida, y el ostracismo injustificado carente de misericordia y bondad; me siento guiado a escoger este camino o medio. Ya traté de tener conversación abierta y privada con uno de los ancianos de la congregación local donde sirvo y, enseguida recibí su amoroso consejo de advertencia. Tal como si yo, fuera un “creído”, confundido, extraviado, desorientado y desobediente. Como si me estuviera alejando de Dios y de Jesucristo, engañado por el maligno. Penosamente, esa es la puerta que se abre cuando tienes un pensamiento distinto; cuando quieres compartirlo para que sea examinado por otros en quienes tú confías. A ese hermano, lo amo y lo quiero en mi corazón y, le agradezco su preocupación amorosa.

La salvación hermanos, es personal, no viene de ser crédulo en tus semejantes, sino de “bondad inmerecida” por parte de Jehová y de nuestra fe y obras de fe verdaderas para con Dios y Jesucristo. (Efesios 2:8-10, TNM.) Y es esa fe auténtica, la que nos lleva a ser verdaderos, al buscar siempre, “primero el reino y la justicia de” Dios. (Mateo 6:33.)

Reconocimiento y aceptación desde el “esclavo fiel”

Recientemente, en la reunión Vida y Ministerio, semana 17-23, diciembre 2018, estudiamos los capítulos 15 y 16 de Hechos de apóstoles. Algunos dimos nuestros comentarios y escuchamos lo que el “esclavo” enseñó entonces. Pero ¿cuántos nos dimos cuenta de que entre los implicados de Hechos 15, no hubo acusaciones de apostasía, ni expulsiones por defender un criterio con pasión y convicción?

La referencia para Hechos 15:1, 2 en la reunión citaba el libro “Testimonio cabal” del Reino de Dios págs. 102-103 en el tema “Disensión y disputa”. Decía: – palabras del “esclavo” – «El clima de “disensión y disputa” se debía a que ambos sectores defendían sus posturas con apasionamiento y convicción. En aras de la paz y la unidad, los superintendentes tomaron una sabia decisión: una delegación llevaría este conflicto ante el Cuerpo Gobernante, el consejo rector formado por “los apóstoles y ancianos en Jerusalén”.» (Las cursivas mías.)

Nadie fue juzgado de apóstata, ni de rebelde a la autoridad teocrática. Todo lo contrario, el “esclavo” dice que incluso, aquellos que estaban errados, “defendían sus posturas con apasionamiento y convicción”. Además agrega, tal como muestra la Biblia, que la “disensión” (el desacuerdo) y la “disputa” (discusión) fue aceptada para resolución por “los apóstoles y ancianos en Jerusalén”.

Por supuesto hermanos, esto no quiere decir que debe tolerarse peleas carnales en la congregación entre los hermanos para ver quién tiene la razón. No. Pero sí implica, que pueden haber desacuerdos de entendimiento y que tales desacuerdos no ponen directamente a los hermanos en el banco de los apóstatas. No se habla  de simples desacuerdos personales, sino desacuerdos importantes en cuanto a doctrina. Puntos de entendimiento que pueden alumbrar mejor el camino del justo. Dar una mejor comprensión de la verdad bíblica. Y que el “esclavo” debe de acoger con bondad y humildad para resolución y bien espiritual de “toda la asociación de hermanos”. Porque es mandamiento de Dios. (1 Pedro 2:17, TNM.)

“No apaguen el fuego del espíritu”

Sobre esta base bíblica, y bajo la petición hecha a Dios por su espíritu santo, que también creo recibir y tener, para leer, estudiar y meditar de las Santas Escrituras, y para evangelizar, con todo respeto a mi Rey Jesucristo y a mis hermanos, me dispongo, con absoluta convicción cristiana, a vislumbrar preciadas verdades que consuelan en el conocimiento exacto de Dios para la salvación de todos.

No pido que las crean de un solo paso, sin análisis bíblico y comparativo. No, sino que las examinen a la luz de la Biblia. Mi consejo a todos es:

«Escudriña a fondo la Palabra de Dios y no confíes en mi opinión. La Verdad está en las Sagradas Escrituras

Para este proyecto, con amor y humildad, me inspiro en las palabras del apóstol Pablo cuando escribió:

«No apaguen el fuego del espíritu. No traten con desdén el profetizar.  Asegúrense de todas las cosas; adhiéranse firmemente a lo que es excelente.» (1 Tesalonicenses 5:19-21, TNM.) (Las cursivas y negritas son mías.)

Invito a todos los lectores a que sigan con obediencia completa éste mandato bíblico y cristiano. Y que edifique su fe en Dios sobre la sólida roca de fundamento, Cristo Jesús, “con espíritu y con verdad”. (Juan 4:24, TNM.)

La cita de 1 Tesalonicenses 5:19 es el motivo del nombre de éste sitio de Internet. Porque también “Dios es un fuego consumidor, un Dios celoso”. (Deuteronomio 4:24, TNA27e.)


[1]     Perspicacia para comprender las Escrituras Volumen 2 págs. 728-729 Profeta. (ante-último párrafo.)

[2]     La Atalaya, noviembre 2016 pág. 16 párr. 9 ¿Apreciamos de verdad el libro de Dios?


[i]      TNM: Biblia Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras 1987 en español.

[ii]       TNA27e: Traducción bíblica hecha a partir del Texto Maestro de Nestle-Aland 27ed. © 1993, 1994 por Deutsche Bibelgesellschaft (Sociedad Bíblica de Alemania), Stuttgart. © 2009 por Galeed (para los significados en español de cada palabra posibilitando el Interlineal).

‘Éved ‘EloHim es “esclavo de Dios”. No cualquier esclavo; sino, aquel que está aún por debajo de toda la servidumbre de la casa donde sirve. La palabra «‘éved» עבד aparece por vez primera en Génesis 9:25 y es el equivalente hebreo para el griego «doúlos» (griego: δοῦλος).

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